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Visión, oído y motricidad
El 95% de la información necesaria para conducir la percibimos a través de la vista. Mantenerla saludable y bien graduada es imprescindible para nuestra seguridad.

Deslumbramiento y conducción nocturna

El deslumbramiento afecta tanto a las personas que tienen cataratas, edema de córnea, ojo seco o alguna degeneración macular, como a los conductores sin defecto visual.

Las gafas, el parabrisas y los retrovisores pueden causar deslumbramiento, principalmente en conducción nocturna.

Conducir de noche es un reto para todos los conductores, pero el riesgo aumenta entre las personas mayores. Con la edad empeora la distancia visual y la sensibilidad al contraste.

Si no puedes evitar circular de noche:

CONSEJOS

  • Ajusta bien los retrovisores exteriores para prevenir los puntos muertos y reducir el deslumbramiento.
  • Mantén limpios el parabrisas y los retrovisores interior y exteriores.
  • Conduce más despacio y con las luces adecuadas para evitar deslumbrar a los vehículos que circulan en sentido contrario.
  • Planifica el trayecto y procura ir por vías bien iluminadas.
  • En caso de deslumbramiento, saca la vista de los faros del vehículo contrario y fija la misma en las líneas de la derecha de la carretera.
  • Durante el día, protégete la vista del sol y del exceso de luz con gafas de sol.

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